COMUNICADO
DE PRENSA
Con ruego de difusión.
La Coordinación
Nacional de Pastoral Indígena (CONAPI), de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), ante las últimas informaciones
periodísticas aparecidas en los medios de prensa en el día de la fecha, sobre
la denuncia de un grupo de indígenas de Tavai, Dpto. de Caazapá contra la
Pastoral Indígena de la zona, manifiesta algunas reflexiones a la opinión pública:
La CONAPI, acompaña a las comunidades indígenas en labores
pastorales, de salud, educación,
fortalecimiento de sus organizaciones, aseguramiento y titulación de tierras, en la
defensa y en el cumplimiento efectivo de sus derechos consagrados en la
Constitución y las demás leyes nacionales, respetando el protagonismo y la autodeterminación
de los pueblos indígenas. En esa misma línea de respeto a la cultura indígena el
equipo Pastoral de las Hnas. Franciscanas Misioneras de María, de Tava`i
(miembros de la CONAPI) se encuentran desarrollando sus labores pastorales y de
colaboración desinteresada por más de 25 años, apoyando a las comunidades
indígenas en todas las actividades que guarden relación con su cultura y
mejoramiento de sus condiciones de vida, según la solicitud de las comunidades
y organizaciones indígenas.
La denuncia arriba mencionada, según las informaciones
que hemos recibido, surge a partir de un problema interno y responde a
intereses políticos particulares quienes pretenden obtener beneficios personales,
apartándose de las normativas legales y ancestrales de los Pueblos Indígenas,
tales como el arrendamiento de la tierra, la tala y venta de maderas de los
bosques nativos, entre otros actos ilícitos, propiciados por terceras personas
ajenas a la comunidad.
El proyecto al que hacen referencia los denunciantes
ante la Comisión de DDHH, de la Cámara de Diputados, se encuentra en fase de
conclusión, quedando pendiente los
trabajos correspondientes a la auditoría, cumpliendo el proyecto acabadamente con
la totalidad de los requisitos administrativos y legales.
La realización y control de gestión por parte de los
auditores determinará con efectividad y certeza, la ejecución adecuada del
proyecto, o en su defecto, la existencia de mala administración de los
recursos; por lo que a la fecha, aún sin la finalización de los trabajos, es irresponsable
y carente de ética, hablar de mal manejo de recursos, sin contar con los
conocimientos requeridos para emitir un informe o juicio de valor adecuado.
Por lo expuesto, manifestamos a la opinión pública, que
las informaciones vertidas, carecen completamente de veracidad, y responden
única y exclusivamente a intereses políticos y económicos de algunos sectores
indígenas y personas extrañas que tienen
interés de aprovechar la situación y obtener beneficios patrimoniales
ilegales de los recursos naturales con que cuentan las comunidades indígenas.
Al mismo tiempo renovamos nuestro compromiso con los
pueblos indígenas, señalando que la lucha a favor y en defensa de los derechos de los mismos seguirá de
manera incondicional e instamos a los indígenas a que puedan manifestar su opinión,
siempre que sea a favor de la verdad y el bien de todas las comunidades.
Asunción, 2 de julio de 2010.